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  1. «En una jarra de oro metí la mano y saqué el corazón de mi hermano Eleuterio, que jamás olvidaré. Esto te lo manda el que te quiere. El del casco». «En una taza de oro metí la mano y saqué el corazón de mi tío Eleuterio, que nunca olvidaré. Tu sobrino David». Estas dedicatorias populares figuraban al dorso de dos de las fotografías que quedaron al pie del muro exterior de la Prisión Central del Puerto de Santa María. Eran el único rastro personal que dejó Eleuterio Sánchez Rodríguez, el célebre El Lute, tras su mítica fuga de hace 50 años. «Es posible que se deslizaran de su bolsillo sin que lo notara, dada la precipitación de los acontecimientos en los últimos... Ver Más
  2. La inseguridad creada por la pandemia potencia de una forma determinante la sensación de «estar en riesgo», causante de los problemas de estrés y ansiedad, palabras que ya forman parte de nuestro vocabulario diario. De hecho, tras casi un año de adaptación a esta nueva situación de incertidumbre, son muchas las personas que han desarrollado síntomas de estrés y ansiedad, según asegura la psicóloga y psicoterapeuta Gestalt, Belén Colomina. Pero en realidad el estrés, tal y como lo define Prashant Pandey, maestro y terapeuta de meditación y yoga y director de Programas en Kavaalya, es solo el nombre que le damos a la «energía» que necesitamos para enfrentar los desafíos de nuestra vida, pues sin esa energía nos sentiríamos desmotivados. Pero si no la administramos adecuadamente y nos sometemos a ella durante un largo periodo de tiempo, surgirán problemas de estrés que, si persisten, pueden convertirse en «estructurales» y dar lugar a la ansiedad. Así, tal como precisa Colomina, el estrés es una respuesta fisiológica ante la percepción de amenaza, peligro o presión que permite incrementar la capacidad de nuestro cuerpo para la defensa o resolución óptima de una situación. «Nos prepara para reaccionar, para luchar y para huir. Pero una vez superado el peligro, el cuerpo se preparará para recuperar el equilibrio. Es entonces cuando la reacción fisiológica del estrés se regula hasta desaparecer», aclara. El problema llega cuando se sostiene demasiado en el tiempo o la excitación es muy alta. Entonces se convierte en «distrés», nuestro rendimiento disminuye y surgen otros síntomas relacionados con el exceso de cortisol como el insomnio, los problemas digestivos o la ansiedad. «La ansiedad dispara mecanismos de anticipación a un futuro que crea mayor angustia e incertidumbre a la persona. Y, al igual que el estrés, sus síntomas variarán de intensidad según el grado de regulación y adaptación que la persona desarrolle ante esta situación», revela Colomina. Señales que indican por qué debo actuar A menudo vivimos con el «piloto automático» y dejamos que pase el tiempo sin analizar lo que sentimos y sin actuar pensando que la situación cambiará y que todo se resolverá sin que hagamos nada. Sin embargo tal como recomienda Belén Colomina, es importante atender a algunas de las señales del cuerpo y la mente que nos indican que necesitamos ponernos manos a la obra para gestionar el estrés y la ansiedad que estamos viviendo. Los síntomas somáticos que refleja el cuerpo van desde el dolor de cabeza, las migrañas o la disminución del apetito hasta el dolor de cuello, los hombros y la espalda, la tensión muscular, el dolor de estómago o la sensación de tener un nudo en la garganta o sentir peso en el pecho. También podrían derivar en enfermedades como erupciones de la piel, infecciones o problemas intestinales. Los síntomas psicológicos pueden incluir irritabilidad, ansiedad (nos vamos al pasado o al futuro a interpretar la realidad presente como negativa o amenazante), disminución de la concentración, enfadarse con facilidad, sensación de inquietud, dificultad para dormir, tristeza, culpa, preocupación, llanto o cansancio. Cómo trabajar para gestionar esta situación Para participar en el programa de Gestión del estrés y la ansiedad de Kavaalya no es necesario tener conocimientos previos de yoga o meditación. «Lo único que se requiere es sinceridad, seriedad y compromiso y la determinación de dejar de buscar en el exterior lo que está en el interior», explica Pandey. El experto argumenta, además, que aunque solemos emplear todos nuestros esfuerzos en intentar que la vida sea como queremos, en realidad nuestra capacidad de influencia sobre las cosas que pueden ir mal es mínima. «Lo que sí que podemos tener es un control total sobre cómo respondemos a lo que nos pasa y eso es precisamente lo que este curso enseña a hacer», aclara. Algunas de las técnicas con las que se trabajan en el programa son la meditación, que según afirma Pandey, ayuda a explorar la mente y curar las heridas emocionales; el yoga nidra (yoga mental), que es un método de relajación profunda para liberar el estrés físico-mental que mejora la calidad del sueño y despierta la creatividad, las técnicas de respiración (pranayamas), que contribuyen a fortalecer el sistema nervioso y a despertar los centros de energía dormidos y el mindfulness, que regula la respuesta de la mente frente a lo que consideramos amenazas. Tal como argumenta Colomina, la práctica continuada de mindfulness nos lleva a habitar plenamente el cuerpo, a prestar más atención a sus estados cambiantes y a aprender a cultivar un sistema de observación interno para detectar la presencia temprana de estrés o tensión y activar, con ello, nuestro sistema de regulación. «Todo esto nos facilitará la recuperación del equilibrio interno», afirma. Además, con esta práctica se gana la claridad para trabajar con los acontecimientos potencialmente estresantes del día a día y reconocer la realidad ante nosotros tal y como es, no siempre como una amenaza, de modo que demos los primeros pasos hacia la transformación de nuestra respuesta a ella. «En el entrenamiento en mindfulness se pueden cultivar estados de relajación y calma, disminuyendo los niveles de estrés y ansiedad, y mejorar la salud física y el sentido de bienestar para obtener una vida más plena y satisfactoria. No se trata de estar todo el día en calma, sino de saber afrontar y regular los diferentes estados emocionales que surgen en el día a día y, con ello, fomentar el equilibrio interno», argumenta. Cómo participar en el programa Apúntate aquí: Programa de gestión del estrés y la ansiedad. Duración: suscripción mensual. Actividad: 3 clases on line en directo a la semana en horarios compatibles con la actividad laboral. Acceso a la grabación de las sesiones. Precio: 150 euros el primer mes y 50 euros el segundo mes y siguientes. Oferta para usuarios de ABC Bienestar: 7 días de acceso gratuito y un 40% de descuento en el primer mes de suscripción. Los profesores Prashant Pandey. Maestro y Terapeuta de Meditación y Yoga formado durante 10 años en la escuela más tradicional de India, «Bihar School of Yoga». Profesor en formaciones para doctores y profesionales de la salud. Actualmente colabora con el hospital Jehangir en Pune (india) realizando sesiones semanales de gestión del estrés con pacientes y enfermeras. Director de Programas en Kavaalya. Belén Colomina. Psicóloga sanitaria y psicoterapeuta Gestalt. Docente en formaciones de psicología, psicoterapia y meditación. Miembro del equipo de intervención psicológica en emergencias y catástrofes del COP Valencia. Autora de los libros «Mindfulness para Familias», «La adolescencia. 7 claves para prevenir los problemas de conducta». Colaboradora en ABC Bienestar y en otros medios de comunicación.
  3. «Quiero operarme para tener una cara como la de mi filtro favorito de Snapchat»... La Dra. Gema Pérez Sevilla, cirujano y médico estético facial, ha escuchado en su consulta peticiones de este tipo basadas en inquietantes estereotipos y protagonizadas por jóvenes que aseguraban necesitar cambiar urgentemente su rostro para quererse más. «Fox eyes», ojos irreales, boca de pato, pómulos y labios exagerados, ángulos prominentes... «¿Qué está ocurriendo en la sociedad y en las redes sociales para que jóvenes de entre 14 y 25 años dejen de quererse porque no cumplen los cánones de belleza que triunfan en Instagram o en Snapchat?», se pregunta. La cuestión es que, para la experta, la belleza del rostro tiene muchas caras, pero lo que debe hacer un profesional es encontrar la forma del rostro que más encaja con cada persona. Pero las redes sociales hacen en ocasiones un flaco favor tanto a los pacientes como a los médicos, pues crean estereotipos alejados de la realidad que acaban alterando la autoestima de esas personas e incluso les llevan a buscar en la medicina y la cirugía estética algunos cambios en su rostro o su cuerpo que pueden convertirse en auténticas aberraciones. Para combatir esta tendencia y proteger a las nuevas generaciones de esa necesidad autoimpuesta de transformarse en aberrantes estereotipos, la Dra. Pérez Sevilla aboga por la filosofía del «positive face», que defiende que cada persona tiene un rostro que se puede mejorar pero siempre respetando su esencia. «es lícito querer cambiar algo de nuestro rostro cuando no nos sentimos bien, pero siempre que lo hagamos de forma libre y respetando nuestras facciones básicas», aclara. Algunas arrugas de expresión o defectos derivados de la genética o el estrés pueden hacernos parecer cansados, enfadados o reflejar una edad que no tenemos o que no sentimos y eso nos puede llevar a querer corregirlos. Y eso es lógico, pero a la hora de hacer esos cambios «no todo vale», según aclara la Dra. Pérez Sevilla pues esas correcciones deben hacerse cuidando la piel y las estructuras del rostro y respetando la funcionalidad de las facciones. «Debemos practicar medicina estética desde la libertad y desde la cordura, no desde la necesidad, la presión externa o la patología y mucho menos desde el pensamiento de que si no tienes la apariencia que ves en las redes sociales no eres digna o digno. Si un canon de belleza impuesto te hace sufrir, no te vale como referente para cambiar el rostro», propone. Además, es importante tener en cuenta, tal como aclara la experta, que las modificaciones que se realizan en el rostro pueden cambiar la percepción que los demás tienen de nosotros y que los pacientes deben ser asesorados por los terapeutas de medicina o cirugía estética para entender cuál es la percepción que se asocia a cada cambio y cómo evolucionará esta con el paso de los años. Sin embargo la doctora aclara que esos consejos basados en la coherencia y en el conocimiento de la autonomía no implican cuestionar o juzgar las decisiones de cada persona, pues la filosofía del «positive face» también apuesta por la libertad de elegir un tratamiento o cirugía estética para verse mejor. «Queremos normalizar y defender el derecho a someterse a cirugías y tratamientos médico-estéticos como una forma de cuidarse o retrasar el envejecimiento de las facciones, igual que cuando uno se tiñe las canas o se viste con ropa que le favorece», explica. La esencia del «positive face» 1. Cada persona tiene un rostro único, hemos de defender su originalidad y su esencia. La belleza del rostro tiene muchas caras… hemos de ayudar a nuestros pacientes a encontrar la suya, aquella que se alinea con su autoestima. 2. Hay facciones básicas que no pueden cambiarse sin provocar una aberración. Hemos de respetarlas. 3. Los cambios físicos del rostro deben ser siempre una elección libre y nunca estar mediados por patrones de belleza impuestos, consciente o inconscientemente, que hagan sufrir a la persona. Siempre que pienses en cambiar algo en tu rostro piensa si lo haces libremente y si te va a aportar equilibrio con tu interior. 4. La aceptación de la imperfección facial es un ejercicio de realismo, no hay ninguna cara tan perfecta como los cánones digitales de las aplicaciones que nos invaden. 5. Algunas imperfecciones del rostro dan atractivo y personalidad, hay que valorarlas y saber si son parte de la esencia. 6. El rostro transmite pensamientos y emociones y se ha de respetar su funcionalidad en la medida en que la persona lo desee. 7. La salud de la piel y de las distintas estructuras del rostro deben tenerse en cuenta en cualquier tratamiento. 8. Es lícito querer cambiar algo en nuestro rostro cuando queremos alinear nuestro sentimiento interno con nuestra imagen, siempre que se haga desde la libertad y el pensamiento saludable. 9. Los cambios que realizamos en el rostro pueden modificar la percepción que los demás tienen de nosotros en un primer instante. Los terapeutas de medicina o cirugía estética debemos orientar a los pacientes y explicarles que percepción se asocia a cada cambio. 10. La medicina y la cirugía estética es una herramienta más para vernos y sentirnos mejor. No hay sentir vergüenza ni ocultar su uso. ¿Tratamiento estético o cirugía? La Dra. Pérez Sevilla se considera una cirujana «poco cirujana» pues es de la opinión de que todo lo que se pueda resolvar desde la medicina estética guiándose por la naturalidad, siempre será la primera opción pues la cirugía llega donde la medicina estética no puede actuar porque no es suficiente. Sin embargo, también aclara que algunas personas se empeñan en resolver con medicina estética algunos problemas que requieren cirugía. Un ejemplo es la flacidez el rostro pues, tal como aclara, no se consigue el efecto deseado si solo se actúa a base de rellenos. Otros pueden ser una papada o una nariz cuya forma pueda corregirse si no es con una rinomodelación. Lo ideal, no obstante, es tener la posibilidad de acompañar, asesorar y guíar a un paciente a través de su envejecimiento para que entienda lo que se puede conseguir con naturalidad y lo que no y lo que puede hacerse de un modo racional y coherente.
  4. Aunque tenemos que despedirnos de ellas los meses más cálidos del año, afortunadamente tenemos en el supermercado, y en la frutería naranjas de temporada, la mayor parte del tiempo. Y es que, a pesar de que compite con su prima hermana la mandarina, las naranjas son por excelencia la fruta favorita y más consumida por los españoles los meses de invierno. Estamos acostumbrados a ver naranjas a la venta durante casi todo el año, pero en España su temporada comienza a mediados de otoño y termina a finales de primavera, por lo que fuera de esos meses las naranjas que están en el supermercado seguramente sean importadas de otros países productores (principalmente de Sudáfrica) o hayan sido conservadas en cámaras frigoríficas. Para elegir las más ricas Sin embargo, y teniendo en cuenta que siempre debe primar la fruta de temporada y, a poder ser, cultivada en el país donde se va a distribuir, surge la duda de cómo saber si las que vamos a comprar son o no frescas o si están o no buenas... Bien, al igual que descubrimos cómo escoger las mandarinas más ricas a simple vista, tenemos los consejos clave para seleccionar las mejores naranjas. Cómo elegir una naranja fresca.En primer lugar, y dado que es difícil saberlo a simple vista, el olfato puede ser nuestro aliado ya que una naranja recién cogida tiene mucho aroma. Lo mejor es comprar en tiendas de confianza donde nos aseguren que han sido recién recolectadas .«La naranja fresca debe estar dura, tersa y tener cierto peso», dice Marta Martínez, fundadora de naranjas frescas La Calera. Que una naranja esté algo blanda no significa tampoco que esté en mal estado ya que seguramente se pueda comer, pero lo más probable es que lleve varios días recolectada. Por otro lado, el cáliz debería estar verde. «Nos referimos a esa especie de botón que tiene la naranja en la parte superior y que si no se ha secado significa que la naranja estaba en el árbol hace pocos días», cuenta. Algunas veces también podemos encontrar naranjas con hojas y si no están muy arrugadas nos indican que han sido recogidas en las últimas 48 horas. Además, la piel de la naranja es otro punto a tener en cuenta ya que debería ser brillante y uniforme, aunque es algo que no debería obsesionarnos. «A veces las naranjas tienen desperfectos en la piel y son rechazadas en muchas ocasiones por ese motivo, pero si el defecto ya está cicatrizado y seco es algo normal y no afecta a la calidad de la naranja», cuenta la experta. Marta Martínez explica que a diferencia de otras frutas, como los plátanos o los aguacates, los frutos cítricos alcanzan su punto óptimo en el árbol y apenas maduran una vez recolectados, por lo que lo ideal es «recoger las naranjas bajo pedido, permitiendo así que se conserven frescas hasta que vayan a ser consumidas». Cuánto aguanta una naranja Muchas veces cargamos con compra de más sin saber a ciencia cierta cuánto tardaremos en comérnoslo todo. Si es tu caso y has comprado muchas naranjas, la experta asegura que estas aguantan frescas y en buena estado varias semanas si son conservadas adecuadamente... Tal como recomienda, deben estar en un lugar fresco, aireadas, alejadas de zonas con calor, sin humedad y es mejor no mezclarlas con otras frutas: «Las naranjas aguantan bien a temperatura ambiente en el frutero, pero si vamos a tardar varios días en consumirlas otra opción muy buena es meterlas en la nevera, ya que los cítricos se conservan perfectamente a 4-5 grados». Eso sí, intenta que el frío no les de directamente, por lo que si tienes hueco es mejor guardarlas en un cajón. Beneficios de las naranjas La naranja es originaria del sureste de China y norte de Birmania, aunque se la conoce en el área mediterránea desde hace aproximadamente tres mil años. Los árabes la introdujeron en el sur de España en el siglo X, aunque el naranjo dulce no fue conocido hasta 1450 y, a partir de ese momento, fue extendiéndose por toda Europa, alcanzando gran popularidad durante la segunda mitad del siglo XV. Esta fruta de color naranja es rica en agua (88,6 gramos por cada 100 gramos del producto), vitamina C (50 mg), potasio (200 mg), magnesio (12 mg), fósforo (28 mg) y calcio (36 mg). Además destaca por combatir el envejecimiento, frenar la tos y fortalecer los huesos y forma colágeno. Se trata también de un alimento saciante y posee propiedades antidepresivas. La naranja no solo se emplea como postre, con su pulpa y retirando la piel, sino que forma parte de ricas recetas como crema de naranja, galletas saludables con un toque de esta fruta o tarta de queso y naranja al jengibre. Sin embargo, también se usan para salsas, helados y macarons decorados con chocolate y naranja confitada, entre otros.
  5. Lejos de las garantías que asegura la democracia, la República Popular China se dispone a estrangular un poco más las escuetas libertades de las que disfruta Hong Kong, introduciendo la obligación de que los funcionarios de la excolonia británica presten un juramento de lealtad al Partido Comunista Chino (PCCh), informa la ‘CNN’. «No puedes decir que eres un patriota pero no amas el liderazgo del Partido Comunista Chino o no lo respetas. Eso no tiene sentido. El patriotismo es un amor holístico», afirmó el secretario de Asuntos Constitucionales y Continentales de Hong Kong, Erick Tsang, sobre la nueva obligación del juramento. «La ley cumplirá con la responsabilidad constitucional del gobierno», añadió. La medida, que pretende apartar a los opositores de los órganos de poder, está especialmente destinada a los consejos de distrito de la ciudad, que son elegidos de manera democrática y tienen una misión de cierta importancia: elegir a 117 de los 1.200 miembros del comité que luego vota por el nuevo líder de la ciudad. En las elecciones de 2019, el bando prodemocracia ganó el 90 por ciento de los 452 escaños de consejo de distrito de Hong Kong, infligiendo una dura derrota a los oficialistas, fieles al Partido. En caso de que no presten juramento o lo lleven a cabo sin la convicción oportuna, de manera poco creíble, los funcionarios rebeldes pueden enfrentarse a diversas sanciones, entre las que figuran la pérdida del cargo o la prohibición de concurrir a las elecciones de Hong Kong durante los cinco años siguientes a su falta. Como recuerda la ‘CNN’, opositores políticos como Joshua Wong, uno de los líderes de las protestas que ahora está en la cárcel, también han sido obligados a mostrar su lealtad al Partido, requisito que ha servido de excusa para apartarlos de la escena política. A pesar de su supuesto barniz patriótico, la nueva medida anunciada por las autoridades comunistas chinas permitirá seguir presionando a los opositores políticos de Hong Kong, donde se han vivido en los últimos años varias oleadas de protesta contra el recorte democrático impulsado por Pekín. En julio de 2019, las movilizaciones alcanzaron su cénit, durante el asalto al Parlamento de la ciudad. El pasado mayo, Pekín aprobó su controvertida Ley de Seguridad Nacional, destinada a ahogar la resistencia de los ciudadanos de la excolonia británica, cada vez más cansados del yugo continental.
  6. En algún triste momento a principios de esta semana, EE.UU. ha superado oficialmente los 500.000 muertos por la pandemia de coronavirus. Este número de víctimas del Covid-19, que de ninguna manera era inevitable, supera con creces las cifras de letalidad registradas en cualquier otro país del mundo. Hasta el punto de que el mermado gigante americano acumula un total del 20% de los fallecimientos vinculados a la pandemia cuando solo representa un 4,25% de la población mundial. El coste en vidas humanas de la pandemia en EE.UU. ha rebasado con creces tanto las primeras predicciones de los especialistas del gobierno federal como el negacionismo de Trump. Para calibrar la magnitud de esta tragedia, en poco menos de un año han muerto... Ver Más
  7. Por unas horas, la Plaza de la Revolución de La Habana fue la Plaza de la Libertad. Al menos en el localizador Google Maps. Esa fue la pequeña victoria de un grupo de activistas cubanos de distintos países que aprovecharon las posibilidades de esta herramienta digital para alterar el nombre oficial a uno de los lugares emblemáticos de la capital de la isla y escenario de buena parte de los grandes fastos del régimen. La idea partió de un usuario de Twitter, que ha borrado su llamamiento original posiblemente por temor a represalias, «inspirado en el movimiento de protesta en Chile que cambió el nombre de la Plaza Baquedano por Plaza de la Dignidad», explica a ABC Salomé García Bacallao, una cubana residente en España que contribuyó a que la iniciativa tuviera éxito. «La idea me gustó mucho, por su sencillez y por la posibilidad de accionar desde el anonimato -explica-. Es imposible conocer, a no ser que Google recoja esos datos, cuántos usuarios hemos propuesto la modificación». Esta estudiante de máster en la Universidad Politécnica de Valencia, que lleva en España desde septiembre de 2018, apunta que la idea triunfó gracias a que «Google se escapa del control totalitario del Estado cubano». «Y he visto que las personas se han sentido empoderadas por lograr este cambio, aunque sea en el plano de lo simbólico», destaca. El cambio solo estuvo visible unas horas, lo que fue posible por la opción que permite Google de modificar el nombre de un lugar si recibe cierte cantidad de solicitudes de usuarios. Cuando detectó que no era el nombre oficial, la empresa restituyó el de Plaza de la Revolución. Antigua Plaza Cívica El nombre original de ese espacio público de La Habana es Plaza Cívica, «pero se asocia a la dictadura de Batista», explica García Bacallao, por lo que la elección del nombre de Plaza de la Libertad es, a su juicio, otra de las claves del triunfo de esta acción. La plaza, en la que se erige el Monumento a José Martí y grandes retratos del Che Guevara y Camilo Cienfuegos, ha acogido eventos multitudinarios a lo largo de la historia, entre ellos discursos de Fidel Castro o su propio funeral en 2016. La Plaza de la Revolución, con el retrato del Che, en una imagen de 2015 - AFP «Junto al éxito de la canción 'Patria y Vida' -de artistas como Yotuel Romero, Descemer Bueno, Gente de Zona, Maykel Osorbo y El Funky, y que ha causado el malestar en el régimen-, demuestra que los cubanos estamos deseosos no solo de cambio, sino de nuevos paradigmas», señala la joven. «Aunque Google vuelva a cambiar el nombre a Plaza de la Revolución -comenta-, ya Plaza de la Libertad queda en nuestro imaginario colectivo y habrá quien le llame así a partir de ahora». Salomé García Bacallao aprovecha para advertir de «la situación de vulnerabilidad legal» que viven los estudiantes cubanos en España, según dice. «Estuve más de un año en situación irregular -asegura-, recurriendo una decisión negativa de renovación de mi permiso de estudios. Y acabo de lograr que me restituyeran el permiso. Pero la política migratoria de Cuba nos pone en una situación muy vulnerable, porque exigen que regresemos a Cuba cada 48 meses para no perder nuestros derechos».
  8. Quienes han visto las imágenes de la matanza en tres cárceles de Ecuador, el martes pasado, no se atreven a describirlas porque «son demasiado fuertes» y no hay palabras. El nivel de crueldad y la sevicia con la que han actuado los presos en una jornada macabra, en la que murieron 79 personas, han dejado al país en un estado de estupefacción y han sacado lágrimas por el fin de la ‘isla de paz’, como se solía llamar a este país, tiempo atrás, cuando las noticas de crueles matanzas de los carteles de las FARC y otros grupos, en Colombia, y la violencia de Sendero Luminoso, en Perú, hacían ver a Ecuador como ‘la tierra prometida’. Pero se acabó. La masacre... Ver Más
  9. Joe Biden y Justin Trudeau dan por zanjada la animadversión entre EE.UU. y Canadá de la era Trump. Frente al desprecio mutuo con que se trataban el anterior inquilino de la Casa Blanca y el primer ministro canadiense, Biden y Trudeau tratan de exhibir su sintonía. Este fue el primer mandatario al que llamó el nuevo presidente de EE.UU. tras acceder al cargo y ha sido el primero con el que se ha reunido, aunque de manera virtual. «EE.UU. no tiene un amigo más cercano que Canadá», declaró Biden este martes antes de la cumbre bilateral entre los dos países vecinos. «El liderazgo de EE.UU. se ha echado tristemente de menos en los últimos años», le correspondió Trudeau en una clara pulla a Donald Trump. El predecesor de Biden en el Despacho Oval y el primer ministro de Canadá protagonizaron sonoros encontronazos públicos. En 2018 Trump se negó a ratificar una declaración conjunta tras una cumbre de líderes del G-7 celebrada en Quebec, criticando que Trudeau hiciera «declaraciones falsas» y que su país impusiera «enormes aranceles», al tiempo que le tildaba de «deshonesto» y «débil». Al año siguiente, tras filtrarse una conversación de Trudeau con Emmanuel Macron, Boris Johnson y Mark Rutte en la que se burlaba de Trump, lo tachó de «hipócrita». Además, el expresidente de EE.UU. impuso un arancel del 10% al aluminio de Canadá y forzó la negociación de un nuevo acuerdo comercial entre estos dos países y México. Ahora la postura común de Biden y Trudeau en aspectos como la lucha contra el cambio climático o la pugna con China facilitan una relación fluida entre ambos. En el asunto del clima, un anatema para Trump, los dos se mostraron de acuerdo en trabajar para alcanzar en 2050 el objetivo de cero emisiones netas de carbono. En cuanto a la rivalidad con Pekín, Biden indicó que esta nueva colaboración estrecha con su vecino del norte les permitirá hacerle frente y, como gesto, pidió la liberación de dos canadienses que llevan detenidos en China más de dos años. Puntos de fricción Sin embargo, no es todo una balsa de aceite en la nueva etapa de relaciones entre Washington y Ottawa. De hecho, una de las medidas que adoptó Biden por decreto en su primer día en la presidencia causó irritación al otro lado de la frontera: la cancelación del proyecto del oleoducto Keystone XL , que iba a llevar 830.000 barriles de petróleo diarios desde la provincia canadiense de Alberta hasta Nebraska, con los efectos económicos que tal decisión lleva consigo. Por otra parte, una fuente del Gobierno canadiense apuntó que no hay avances en la posibilidad de que Canadá, que se surte ahora de vacunas contra el Covid-19 procedentes de Europa, acceda a las que se producen en EE.UU., según la agencia Reuters.La reunión entre Biden y Trudeau tuvo lugar por videoconferencia debido a las limitaciones por la pandemia y en ella participaron también, por parte estadounidense, la vicepresidenta, Kamala Harris; el secretario de Estado, Antony Blinken, y el consejero de seguridad nacional, Jake Sullivan.